Tras aproximadamente mes y medio en las tierras del sur, creo que ya va siendo hora de que os cuente un poco más en detalle qué es lo que andamos haciendo por aquí tan lejos. Hasta ahora no me había animado a escribir sobre el tema, dado que el trabajo no nos iba yendo demasiado bien. Pero en la última semana las perspectivas han cambiado y parece que finalmente todo empieza a funcionar. Así que allá voy. ¿Preparados para un poco de ciencia?
Como algunos ya sabéis, me he venido hasta Zanzibar para realizar el trabajo de campo para mi proyecto del máster. Junto con mis dos compañeros de aventuras (Floriaan y Michaela), vamos a intentar estudiar cómo diferentes factores afectan e interaccionan en las praderas de fanerógamas marinas, concretamente de la especie Thalassodendron ciliatum. Para aquellos que anden un poco perdidos en la materia, fanerógamas, son plantas con flores, y hay un relativamente reducido número de las mismas que crecen en ambientes marinos, formando praderas submarinas. Estos ecosistemas son de vital importancia para el medio marino, tanto en mares templados como tropicales. Concretamente, en zonas tropicales, las praderas marinas se encuentran física y biológicamente conectadas con arrecifes de coral y manglares, formando el denominado 'seascape' (lo siento pero en este momento no se me ocurre ninguna palabra en español para este término… paisaje marino??).
Nuestro proyecto trata de estudiar estas praderas marinas en su conjunto. El proyecto original consistía en recogida de datos acerca de peces y epifauna que habitan en las mismas, muestreo de infauna, y muestreo de las plantas marinas y sedimento. Sin embargo, debido a ciertos problemas metodológicos, al final nos ha resultado imposible tomar muestras de infauna. Pero como aún así seguimos siendo tres personas, y por lo tanto necesitamos tres proyectos independientes, pues ahora, en lugar de infauna, tenemos que estudiar la epifauna y epiflora que crece sobre dichas plantas marinas. En total tenemos 9 sitios de muestreo (con 10 puntos de muestreo cada uno), repartidos alrededor de toda la isla: zonas expuestas y protegidas, en la costa este, oeste, sur y norte, con mayor o menor nivel de protección, más o menos explotadas respecto a pesca y recolección… y así intentaremos estudiar qué factores son los más influyentes a la hora de determinar cómo están estructurados estos ecosistemas y qué especies predominan en los mismos.
Concretamente, mi proyecto está enfocado en los peces que habitan en las praderas marinas. Estas praderas son un importante hábitat de reproducción y alimentación para varias especies de peces que son tanto comercial como ecológicamente importantes. Así que aquí me tenéis, estudiándome una larga lista de especies (o familias), que tengo que identificar bajo el agua lo suficientemente rápido como para que me de tiempo a encontrar el nombre en mi lista y anotar cuántos peces de cada especie veo.
El proyecto en sí es muy interesante, y estamos bastante entusiasmados con que podemos conseguir resultados interesantes, pero es un trabajo agotador, sobre todo durante el trabajo de campo. Nuestra rutina de muestreo consiste en los siguientes pasos. Nada más llegar y localizar la zona de muestreo, colocamos marcadores en cada punto de muestreo y colocamos también los transectos. Después yo me lanzo al agua, a contar peces, detras de mi va Floriaan en busca de epifauna y detrás Michaela tomando datos de cobertura vegetal. Tras un descanso a bordo comiendo plátanos y galletas volvemos al agua, esta vez a coger muestras. Como buen equipo que somos, cada uno tiene su función. Floriaan se encarga de coger las muestras de plantas y sedimento. Michaela asiste en la recogida de muestras y las embolsa. Y yo voy y vengo del barco dejando allí las muestras y marcándolas. Y así, tras unas 4 o 5 horas de trabajo volvemos a casa agotados y cargados de muestras y datos!
Como podéis ver, es un montón de trabajo, y la cosa no acaba ahí! Que después aún nos queda trabajo en el laboratorio… que si identificar epifauna y epiflora, que si secar las muestras de sedimento, secar las muestras de plantas… el cuento de no acabar!
Pero bueno, de una forma u otra lo conseguiremos! Por el momento ya hemos terminado el muestreo en 2 de los puntos… solo nos quedan 7 más! Esta semana trabajando un poco en el laboratorio, y el miércoles de vuelta al muestreo… esperemos que el tiempo acompañe!
"Man had always assumed that he was more intelligent than dolphins because he had achieved so much - the wheel, New York, wars and so on - whilst all the dolphins had ever done was muck in the water having a good time. But conversely, the dolphins had always believed that they were far more intelligent than man - for precisely the same reasons."
– Douglas Adams – The hitchhiker's guide to the galaxy.
"El hombre siempre había asumido que era más inteligente que los delfines por todo lo que había logrado - la rueda, Nueva York, guerras y demás - mientras que todo lo que los delfines habían hecho era tontear en el agua pasando un buen rato. Por el contrario, los delfines siempre habían creído que eran mucho más inteligentes que el hombre - precisamente por las mismas razones." (traducción personal)
La semana pasada tuvo lugar en Stone Town el que al parecer es (al menos según los organizadores...) el festival más amigable del planeta ("the friendliest festival on the planet"): Sauti za Busara. Con actuaciones en la playa y en el antiguo fuerte, y actividades por toda la ciudad durante cinco días, es uno de los eventos más esperados en Zanzíbar.
Durante unos días la ciudad se llena de turistas, incluso más de lo habitual, y todo por el mencionado festival. Y claro, si ves que hay gente dispuesta a recorrerse medio mundo para venir al susodicho festival, pues nosotros que ya estamos aquí no vamos a ser menos.
Decidimos que el mejor día para ir era el sábado, el día principal del festival. Además, nuestra nueva vecina, una chica suiza que está pasando aquí mes y medio de voluntariado, ya había oído anteriormente de la cantante estrella de la noche, y por lo que nos dijo tenía bastante buena pinta, así que decidido, al festival que nos vamos!
Pero claro, como en todo festival, está el problema de los precios... resulta que la entrada al festival para un sólo día cuesta 40.000 TSH (20 € aprox.), pero eso sólo si eres turista. Si eres residente, con sólo 10.000 TSH tienes suficiente. Luego estamos nosotros, en el limbo de los no residentes, pero tampoco turistas. ¿Conseguiremos pasar pagando como residentes? ¿o tendremos que desembolsar el precio completo que paga cualquier turista? Pues con esa duda nos encaminamos a la entrada (bueno, con esa duda y con nuestros permisos de investigación aquí en Zanzibar... oye, igual funciona!). Y sí, funcionó, y todo fue de lo más sencillo. Con sólo mencionar que estamos aquí pasando 3 meses para realizar una investigación y enseñar nuestros permisos pudimos entrar pagando sólo los 10.000 TSH que pagaría cualquier otro residente. Si es que al final, eso de pasar temporadas más o menos largas en los sitios va a tener sus ventajas...
Y para dentro! En el antiguo fuerte habían montado un gran escenario, proyecciones en el teatro al aire libre, varias barras de bebida y comida, un montón de tiendas y puestos que vendían un poco de todo... vamos, que no te da tiempo a aburrirte! Pero bueno, nosotros nos limitamos a pedir unas cervezas y buscar un buen sitio frente al escenario, que en pocos minutos comienza el espectáculo...
Como ya os mencioné, habíamos oído buenas recomendaciones de la estrella principal de la noche, y la verdad es que no nos defraudó. Nneka, cantante de origen nigeriano, nos deleitó durante unos 40 minutos con varias de sus canciones, mezclando ritmos africanos, rap, hip-hop, soul... sin desperdicio!
Una vez acabo el concierto, nos pedimos otra cerveza y nos sentamos a esperar a que el siguiente concierto comenzase, aunque no sabíamos muy bien qué era lo que venía después... pero por desgracia, no resultó ser demasiado interesante. Tambores africanos y gente bailando que parecía que se iban a descoyuntar. Entretenido al principio, pero tras 10 minutos de lo mismo, estábamos ya un poco cansados, así que decidimos irnos para casa.
En general, un festival que merece la pena, aunque algunas actuaciones fuesen mejores que otras... lástima que nos perdimos el resto de los días, porque por lo que he oído las actuaciones del viernes estuvieron bastante bien. Pero bueno, qué se le va a hacer, uno no lo puede tener todo!